Las nuevas infecciones por VIH se contarían por millones y las muertes también. Ese podría ser el impacto potencial de una reducción significativa de la financiación internacional de los programas de prevención y tratamiento de la enfermedad, que podría volver a niveles no vistos desde comienzos de los años 2000.
Los recortes en ayuda internacional pueden suponer millones de casos y muertes de VIH
