José Luis García Arcadia, director de Hospital General de Subzona (HGSZ) número 6 del IMSS en Tecate, dijo que este trastorno se presenta fundamentalmente cuando se sienten relegados o sin el suficiente cariño de sus padres.
Esto se debe, añadió el especialista del IMSS, a que por su falta de madurez son más vulnerables y no siempre saben describir sus sentimientos.
Cada familia tiene su propia dinámica, la convivencia, además de fortalecer los lazos afectivos, genera en el niño seguridad, tolerancia, armonía y respeto, evitando que tenga acciones o actitudes violentas hacia otros en su entorno escolar y social.
Destacó que esta patología afecta aproximadamente a tres por ciento de los infantes.
Quienes la padecen, agregó, presentan un cuadro muy característico: rechazo al alimento, humor depresivo, falta de energía, bajo peso, problemas de sueño y enfermedades recurrentes del aparato respiratorio, vías urinarias y gastrointestinales.
El especialista explicó que en la depresión infantil concurren varios factores que originan su desarrollo; entre ellas, un origen de tipo genético.
También cuando se tiene una fuerte carga de problemas familiares y factores estresantes que dañan severamente la autoestima del niño, lo que genera temor y ansiedad, que repercuten en su hábito.
Señaló que la falta de atención especializada puede complicar severamente su salud, en cuanto a problemas de aprendizaje, trastornos graves de conducta y hábitos alimenticios.
Puede correr el riesgo de atentar contra su vida, actitud que tendrá su más alta incidencia en la adolescencia, con 60 por ciento de probabilidades.
García Arcadia invitó a la derechohabiencia a no descuidar la salud, no sólo física, sino también psicológica y emocional de los menores.
Pidió demostrarles afecto, apoyo, los cuidados necesarios para un sano desarrollo y acudir con ellos a las Unidades de Medicina Familiar (UMF) para completar su esquema de vacunación y se les otorguen las medidas preventivas para todo tipo de padecimientos.