"Venimos a presentar lo que conceptualizamos como una buena praxis. Lo que hemos hecho es crear un sistema de gestión que mide la responsabilidad social de las fábricas", dijo la representante de la asociación Sostenibilidad Siderúrgica, María José López González.
Explicó que la agrupación fue constituida en 2008 por acereras pertenecientes a los grupos ArcelorMittal, Alfonso Gallardo, Celsa, Megasa y Grupo Riva, para desarrollar una estrategia empresarial consistente en cumplir con la legalidad vigente en los ámbitos ambiental, social y económico, "e ir más allá".
La innovación del sistema radica en que incorpora 149 indicadores específicos de la industria del acero, "porque no es lo mismo evaluar la responsabilidad social de una escuela, de una agencia de noticias o de un banco que hacerlo con una planta siderúrgica", señaló López.
"Hay connotaciones muy específicas de la acería, y es allí donde está la verdadera revolución del sistema. Porque medir cosas como los vertidos y la seguridad en los hornos son cuestiones específicas de la industria, y eso es lo que hemos creado", explicó.
Los parámetros que se toman en cuenta van del uso eficiente de recursos naturales a la aplicación de técnicas para la prevención y control de la contaminación, pasando por medidas para mejorar la seguridad y salud de los trabajadores, la contribución al desarrollo de la comunidad y la rehabilitación del espacio natural afectado.
La evaluación se hace a través de auditorías anuales, una interna y una externa, y la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), entidad reconocida a nivel internacional, es la que finalmente concede la "Marca Sostenibilidad Siderúrgica" a las fábricas que la soliciten y cumplan con los requisitos.
López destacó que otra de las innovaciones del sistema es que la certificación se concede a fábricas, no a empresas, ya que una compañía puede ser responsable socialmente en un lugar y en otro no.
"No es sólo un lavado de cara, sino una renovación profunda de la cultura de la empresa", expuso.
Subrayó también que "si las empresas van mejorando, si optimizan el uso de los recursos, si dan mayor seguridad a los trabajadores, menos problemas tendrán, así que hacer las cosas bien puede ser una buena estrategia empresarial".
Hasta ahora ocho fábricas en España han obtenido la Marca, entre ellas la planta de la Compañía Española de Laminación en Castellbisbal, la de Global Steel Wire en Santander, la de Nervacero en Valle de Trapaga y la de Siderúrgica Sevillana en Alcalá de Guadaira.
Pero también se ha otorgado a dos plantas de la empresa Siderurgia Nacional en Portugal y a una de la compañía Brandenburger Elektrostahlwerke en Alemania.
La asociación Sostenibilidad Siderúrgica también está trabajando para que su certificación sea incorporada como acervo de Marca España, el proyecto estatal cuyo objetivo es promover la imagen internacional del país europeo.
María José López presentó hoy el sistema de gestión empresarial durante el VI Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables que se realiza esta semana en Ciudad de México bajo los auspicios del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), entre otros organismos.
"Para este evento, lo que más ha llamado la atención es que sean empresas del acero, y que nosotros mismos hayamos creado un sistema que nos mide. Nosotros planteamos el sistema de gestión, y si a otras industrias les puede interesar, está abierto", puntualizó.