La confianza empresarial en Alemania se hunde en abril a un mínimo histórico

La confianza empresarial ha caído más en abril en Alemania, hasta un récord histórico, tras el colapso de marzo, "porque el ambiente en las empresas alemanas es catastrófico".

El índice de confianza empresarial en Alemania del Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo) cayó en abril hasta 74,3 puntos, el mínimo registrado hasta ahora y desde los 85,9 puntos revisados de marzo.

Este índice, que es un importante barómetro del estado de salud de la economía alemana, nunca había caído antes tanto y lo ha hecho ahora por el "fuerte deterioro" de la situación actual.

Además, "las empresas nunca han sido tan pesimistas respecto a los próximos meses. La crisis del coronavirus golpea a la economía alemana con toda furia", dijo el presidente del Ifo, Clemens Fuest.

"Dada la naturaleza sin precedentes y peculiar del impacto por el COVID-19, el índice Ifo todavía subestima la fuerte caída del producto interior bruto (PIB) que viene más adelante", considera el economista jefe para Alemania de UniCredit, Andreas Rees.

Las encuestas de confianza empresarial no distinguen entre un deterioro normal y una actividad a niveles cercanos a cero, según Rees.

UniCredit prevé una caída del PIB real en Alemania en el segundo trimestre del 18 %, frente al trimestre anterior, y en todo el 2020, del 10 %. "Estaríamos muy felices de equivocarnos", añadió Rees.

En el sector manufacturero, la confianza empresarial ha caído a su nivel más bajo desde marzo de 2009, en plena crisis financiera.

"La situación actual de las empresas industriales ha empeorado dramáticamente y las expectativas están marcadas por un pesimismo extremo", según el Ifo.

El subíndice de expectativas en el sector manufacturero ha caído un mínimo histórico después de que la demanda de productos industriales se haya colapsado.

En el sector servicios, la confianza empresarial también ha bajado a un mínimo porque los proveedores de servicios nunca hicieron una valoración tan pobre de su situación actual, además, el pesimismo de sus expectativas tampoco tiene precedente.

En el comercio, la confianza empresarial continuó la caída en picado. La valoración de la situación actual nunca había empeorado tan rápidamente y las expectativas batieron otro mínimo histórico.

En el sector de la construcción el índice nunca había caído de forma tan abrupta, aunque la mayoría de las empresas de la construcción todavía está satisfecha con su situación actual.