En verano fueron los Juegos Olímpicos de París, en el inicio del otoño la Fórmula 1 y esta semana el fútbol. La familia del patriarca Bernard Arnault, uno de los hombres más ricos del mundo y dueño del conglomerado de lujo LVMH, no tiene techo en su reciente apuesta por el deporte.
El lujo francés de los Arnault se engancha al deporte
