Irán sigue las regulaciones internacionales en ese rubro, puntualizó el mandatario de la nación islámica al llegar anoche a Nueva York, Estados Unidos.
Ahmadinejad será el único jefe de Estado que participará en la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (NPT), que se realiza cada lustro y este lunes inicia en la ciudad estadunidense.
La secretaria estadunidense de Estado, Hillary Clinton, hablará también en la cita pero después del mandatario iraní, con lo que se abrirán las deliberaciones programadas para concluir el próximo viernes 28.
Los trabajos pretenden llegar a una declaración final sobre la forma de verificar la expansión de las armas nucleares así como avanzar hacia su eliminación, y evitar que se carezca de ese documento como sucedió en la pasada reunión sobre el NPT.
Las deliberaciones tienen como antecedente inmediato el acuerdo entre Estados Unidos y Rusia, firmado el pasado abril en Praga, sobre el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, de forma que se considera posible lograr avances, señalaron fuentes de la ONU.
Ahmadinejad aseveró que el desarme y uso pacífico de energía nuclear son los temas globales más importantes.
Añadió que para esta conferencia Teherán tiene propósitos prácticos, imparciales y claros para ayudar a la seguridad global y el desarme, indicó la agencia IRNA.
Irán afirma que su programa nuclear tiene fines pacíficos, aunque para naciones occidentales son bélicos y enfrenta posibles nuevas sanciones por la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
Antes de iniciar su viaje, denunció que la posesión de una bomba atómica se ha convertido en un instrumento al servicio de la hegemonía y el expansionismo de "cinco selectos", en referencia a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
También acusó que en las pasadas cuatro décadas, la agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) ha fracasado en cumplir su obligación del desarme nuclear de todos los estados que poseen ese tipo de armamento.