En el verano de 1921, Pablo Picasso, encerrado en un pequeño garaje en la localidad francesa de Fontainebleau, pintó tres de sus cuadros más emblemáticos: las dos versiones del cubista "Tres músicos" y el neoclásico "Tres mujeres en la fuente".
El MoMA recrea en Nueva York el estudio de Picasso en Fontainebleau
