El expresidente de la Asociación Nacional del Rifle de EE.UU. pensaba que iba a dar un discurso en la graduación de estudiantes de secundaria y acabó hablando ante sillas vacías, símbolo de las víctimas por armas de fuego. Había caído en la trampa: todo fue un truco de unos padres que habían perdido a su hijo.
La trampa de unos padres sin hijo a figuras de la Asociación Nacional del Rifle
