El camino espiritual de la emprendedora mexicana Annette Arellano comenzó cuando a su hija Alexia le descubrieron un retraso neurológico. El impacto inicial se transformó en otra forma de ver la vida que materializó en dos proyectos solidarios, Kalimori, de ayuda a la discapacidad, y Huakal, con el que exporta al mundo piezas de alta decoración de su país.
La artesanía mexicana se convierte en alta decoración a través de un proyecto solidario
