Según los datos, recogidos por la Oficina de Promoción de las Exportaciones, el textil representó el 79.63 por ciento de las ventas al exterior y se situó muy por delante del siguiente segmento: el yute y sus derivados, con 1,030 millones de dólares.
Dentro del textil, las prendas tejidas fueron las más solicitadas aunque solo ligeramente por encima de los artículos de punto.
"A pesar de las adversidades como el derrumbe del Rana Plaza, el incendio en Tazreen o la agitación política, el sector registró un fuerte crecimiento debido a nuestra competitividad en precios", dijo el presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Textiles, Atiqul Islam, citado por el diario The Daily Star.
Estos datos llegan después de que el pasado lunes en Ginebra la Unión Europea (UE) y Bangladesh alcanzaran un acuerdo por el cual Dacca debe mejorar las condiciones laborales de la industria textil a cambio de asistencia europea.
De no hacerlo, la UE ha amenazado con suspender los beneficios comerciales de los que disfruta Bangladesh y que permiten al 90 por ciento de los productos textiles de ese país entrar en Europa sin ningún tipo de cuotas y aranceles.
En este contexto, unas setenta marcas de ropa multinacionales acordaron días atrás implementar el nuevo Acuerdo sobre Fuego y Seguridad en Edificios negociado con el gobierno bangladeshí para evitar futuros accidentes en fábricas.
El país asiático ha sufrido varios siniestros de gran envergadura en esta industria durante los últimos meses, entre ellos el mayor de su historia.
El pasado 24 de abril un complejo de nueve plantas (Rana Plaza) que albergaba cinco talleres textiles que producían para grandes firmas extranjeras se derrumbó en las afueras de Dacca y causó la muerte de 1,127 personas y heridas a 2,438.
Otras 120 personas fallecieron en noviembre en el incendio de la fábrica Tazreen Fashion, de ocho plantas y situada también en un suburbio cercano a la capital.
El sector textil está experimentando un crecimiento exponencial en la última década y cuenta actualmente con 5,400 fábricas y más de cuatro millones de trabajadores.
Entre los principales importadores del textil bangladeshí se halla Estados Unidos, a la cabeza, seguido de países europeos como Alemania, Reino Unido y Francia.
España, en quinto lugar, compró en 2011-12 productos del país asiático por valor de 1,071 millones de dólares.