El organismo, con sede en Helsinki, Finlandia, presentó este miércoles las conclusiones de un informe que era esperado por la Comisión Europea (CE) para decidir si renueva la autorización de comercialización de la sustancia en la Unión Europea (UE).
El glifosato ha sido señalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “probablemente cancerígeno”, y es criticado por diversas organizaciones medioambientales.
Para el Comité de Evaluación de Riesgos de la ECHA, “las pruebas científicas disponibles no cumplen los criterios para clasificar el glifosato como cancerígeno, mutágeno o tóxico para la reproducción”.
Los expertos de la agencia basan su conclusión en el análisis de todas las informaciones actualmente disponibles sobre la sustancia, emanadas de estudios con humanos y con animales, explicó en rueda de prensa el director del comité, Jack de Bruijn.
Sin embargo, la ECHA mantiene la clasificación de peligrosidad química del glifosato como una sustancia que causa “graves daños oculares”, y “es tóxica para la vida acuática con efectos duraderos”.
La CE tiene previsto pronunciarse a finales del año sobre la posibilidad de renovar la autorización de utilizar el glifosato como sustancia activa en plaguicidas.