La presidenta de la Mesa Directiva del órgano Lizbeth Rosas solicitó a una comisión de legisladores acompañar a Brugada para que rindiera la protesta de Ley ante el pleno de la ALDF.
La nueva jefa delegacional repartió sonrisas y abrazos a los legisladores que se encontraba a su paso en el recinto de Donceles.
Mientras Brugada intercambiaba saludos con asambleístas del PRD, los legisladores del PAN desaprobaron con la mirada y algunos cuestionamientos de que el acto fue una burla a la voluntad popular de Iztapalapa.
Afuera de las instalaciones del recinto simpatizantes de la jefa delegacional lanzaron porras tras recibir la noticia de su nombramiento.
El grito de "sí se pudo, sí se pudo", de los seguidores de Brugada se expandió por las calles del Centro Histórico que rodean el edificio de la ALDF.