"Vamos a dinamizar toda la agenda, sobretodo de cooperación económica, industrial, tecnológica, agrícola, agroalimentaria. Tenemos una base de confianza política muy bien construida en los últimos 12 años", expresó a periodistas Maduro, al final de la reunión, que calificó de "auspiciosa".
El mandatario venezolano anticipó que las negociaciones con Brasil incluyen "el planeamiento de un proceso de industrialización en el ámbito del Mercosur (que conforman los dos países, además de Argentina, Paraguay y Uruguay), y también bilateral".
Según Maduro, los dos países también planean reactivar el mecanismo de cumbres trimestrales inaugurado en la década pasada por el fallecido presidente Hugo Chávez y por el entonces presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, pero que ha sido virtualmente abandonado en los últimos años.
Por otra parte, el presidente venezolano informó que agradeció a Rousseff el apoyo de Brasil a su país frente a las sanciones aprobadas por el Senado de Estados Unidos.
Pese a las fricciones entre Caracas y Washington, Maduro calificó de "cordial" el rápido encuentro que sostuvo este jueves con el vicepresidente estadounidense Joe Biden, con quien intercambió algunas palabras durante la fiesta de investidura de Rousseff.
"Nos saludamos como debe ser, en el ambiente que debería haber siempre, de respeto. A Estados Unidos le hemos pedido varias veces, en público y en privado, una relación de respeto, nada más", expresó el presidente venezolano, en declaraciones reproducidas por la agencia estatal brasileña ABR.
En el primer día de trabajo de su segundo mandato, Rousseff se reunió también con el primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, con el vicepresidente de China, Li Yuanchao, y con el presidente de Guinea Bissau, Mario José Vaz.
La serie de encuentros bilaterales con autoridades de otros países se inició en la noche de este mismo jueves, cuando la mandataria brasileña se reunió durante cerca de una hora con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, al margen de la cena ofrecida a los invitados brasileños y extranjeros al final de la ceremonia de investidura. (DPA)