En total, 140 insurgentes, 20 efectivos de las fuerzas de seguridad y cinco civiles perdieron la vida. Además, 120 talibanes y 28 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
"Los combates continuarán hasta que hayamos eliminado la amenaza insurgente de toda la provincia", señaló Safi.
Además, más de 2,000 familias huyeron de la violencia en los distritos más afectados, informó el jefe de la autoridad provincial responsable de los refugiados, Abdul Sallam Haschimi. "Abandonaron sus viviendas en las zonas de conflicto de la provincia y llegaron a la ciudad de Kunduz".
El gobierno provincial advirtió que toda la provincia, en la que se encontraba desplegado el gobierno alemán, podría caer en manos de los talibanes.
Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Defensa de Kabul, Dawlat Waziri, lo negó: "Les aseguro que tenemos suficientes efectivos de seguridad en Kunduz".
Además de en Kunduz, el Ejército afgano tiene en marcha otras 13 operaciones militares en todo el país, dijo Waziri. "En las últimas 24 horas, al menos 58 insurgentes han muerto y 41 resultaron heridos en otras operaciones", señaló. (DPA)