La última vez que la Tierra se enfrentó a una extinción masiva fue en el Cretácico, cuando un meteorito y los volcanes acabaron con la vida terrestre. Sesenta y cinco millones de años después, el ser humano puede ser testigo (y causa) de una nueva extinción en masa, la de los océanos.
Si no se frena el cambio climático, los océanos sufrirán una extinción masiva
