El 1-0 de Portugal en Lisboa sobre la Suecia de un desteñido Zlatan Ibrahimovic permite a los lusos llegar con confianza al duelo de vuelta del martes en Estocolmo, situación diametralmente opuesta a la de Francia: tras caer 2-0 en Kiev, los "bleus" tendrán una dura noche de fuertes presiones en el choque de París.
Grecia, en cambio, sueña con estar una vez más entre los 32 países que disputan el Mundial, gracias al 3-1 de hoy sobre Rumania en Atenas. Diferente es la situación de Croacia, que pese a no haber sido capaz de convertir un gol en Reikiavik y firmar un 0-0 ante una Islandia que jugó medio partido con un hombre menos, sigue siendo favorita para la vuelta en Zagreb.
Una habilitación de Miguel Veloso en el área encontró a Cristiano Ronaldo, estrella del Real Madrid, listo para rematar de cabeza a los 83' y ganar el partido jugado en el Estadio da Luz de Lisboa.
Tanto los lusos como los suecos deleitaron a la grada con una gran primera parte cargada de fútbol ofensivo, con planteamientos muy ambiciosos. Paulo Bento y Erik Hamren no quisieron especular con algo tan preciado como un billete al Mundial, aunque eso no significó que Cristiano Ronaldo e Ibrahimovic fueran los protagonistas en los primeros 45 minutos. Todo lo contrario, ambos estuvieron en un segundo plano.
Tras ver la tarjeta amarilla por una falta al portero sueco Andreas Isaksson, el goleador del Real Madrid no tardó en marcar el tanto del partido, un gol que puede valer una clasificación a Brasil 2014. Y a punto estuvo de poner el 2-0, pero un nuevo remate de cabeza se estrelló con la madera.
Suecia, segunda de su grupo europeo por detrás de Alemania, e Ibrahimovic estarán bajo una enorme presión en la vuelta.
El artillero del PSG, a los 32 años posiblemente en su mejor momento de forma, tiene que liderar una remontada si no quiere perderse el que podría ser su último Mundial. Cuatro años atrás, Suecia no se clasificó para Sudáfrica 2010.
La noche de Kiev terminó en medio de una explosión de júbilo ucraniano a costa de una Francia que se tambalea.
Roman Zozulia, a los 61', y Andriy Yarmolenko, de penal a los 83', le dieron la victoria a los ucranianos en una fría noche en el Estadio Nacional. El martes Ucrania buscará dar el golpe definitivo al equipo de Franck Ribery, el tercer hombre en la lucha por el Balón de Oro que ambicionan Cristiano Ronaldo y el argentino Lionel Messi.
La selección de Didier Deschamps, segunda de su grupo de clasificación por detrás de España, necesitará la próxima semana una victoria por tres goles de diferencia.
Para tal empresa Deschamps no podrá contar con Laurent Koscielny, que vio la tarjeta roja en el descuento. Por parte de los ucranianos no estará Alexander Kucher, expulsado también en unos tensos minutos finales en Kiev.
Aunque fue el equipo más activo en la primera parte, Ucrania no pudo materializar su dominio con ninguna ocasión clara. Ya en los segundos 45 minutos, Zozulia aprovechó un despiste de la defensa gala para anotar el gol que abría el marcador.
Zozulia se convirtió en el héroe local al ser derribado por Koscielny dentro del área cuando quedaban menos de diez minutos para el final. Yarmolenko no falló desde los once metros y dejó a Francia herida.
Ribery, que guió al Bayern Múnich la pasada temporada a conquistar un histórico triplete -Bundesliga, Liga de Campeones y Copa-, intentó una y otra vez activar el juego francés. Pero nunca lo consiguió.
La última vez que Francia, campeona del mundo en 1995, quedó fuera de un Mundial fue en Estados Unidos 1994. Ucrania ya alcanzó los cuartos de final en Alemania 2006.
En Atenas, con temperaturas mucho más suaves que las ucranianas, también hubo fiesta. El héroe fue Konstantinos Mitroglou, autor de la apertura del marcador a los 14' y del cierre del score a los 66'. Dimitrios Salpingidis marcó el 2-0 a los 20, en tanto que Bogdan Stancu fue a los 19' el autor del único tanto de Rumania, muy presionada para la vuelta del martes en Bucarest.
Bien al norte del planeta, al borde del Círculo Polar Ártico, un país de 320,000 habitantes y sin historia en el fútbol vivió una noche inolvidable. Los islandeses tienen cuatro días para seguir soñando con estar en Brasil 2014, mientras los croatas sumaron razones para preocuparse, ya que no fueron capaces de ganar un partido que les era muy favorable. Es más: casi lo pierden.
Los islandeses se quedaron con diez jugadores al poco de comenzar la segunda parte por la expulsión de Olafur Skulason en Reikiavik. Skulason vio la tarjeta roja en el minuto 50 por derribar a Ivan Perisic cerca del área.
Desde entonces, Croacia aumentó su presión y Mario Mandzukic estuvo a punto de marcar al estrellar un balón al poste cuando quedaban siete minutos para el pitido final. Josip Simunic evitó el gol de la victoria de Islandia al sacar una pelota sobre la misma línea de gol. La noche, inolvidable para los islandeses, estuvo a punto de ser histórica.