"Sé que ahora llego con la selección, cambio el chip, como muchas veces me pasó al revés, que no me salían las cosas en la selección e iba al Barcelona y jugaba bien. Esperemos que esta vez sea al revés", deseó el capitán "albiceleste".
"Cuando me junte en el predio (de la Asociación del Futbol Argentino, AFA) con mis compañeros, con mis amigos, me va a cambiar la cabeza y va a ser otra historia", aseguró.
"Tenemos un gran grupo, llegamos muy bien todos y ojalá se pueda cumplir el objetivo. Ojalá se nos dé lo que pretendemos. La selección está muy bien", subrayó a su arribo de España. Para ganar el Mundial de Brasil, "primero hay que estar bien, tener un grupo fuerte, que creo que lo tenemos, y un poco de suerte", subrayó.
Messi reiteró que vivió "un año complicado en el Barcelona y en lo no futbolístico". "No fue mi mejor año, me hubiese gustado terminar de otra manera, fue un bajón de todo el equipo", señaló el delantero.
Confesó además que "fue duro el golpe" de perder ante el Atlético de Madrid por la Liga de España.
"Muchas veces dije que Barcelona es mi casa, pero el día que la gente no quiera que esté más ahí, no voy a estar. Quiero mucho a este club y si hay gente que no me quiere, que duda de mí, prefiere que me vaya, no tengo ningún problema", sostuvo Messi, quien viene de firmar su nuevo contrato mejorado que le garantiza el pago de 27 millones de dólares anuales.
Messi llegó al aeropuerto internacional de Ezeiza, cercano a Buenos Aires, y desde allí partió a su ciudad natal, Rosario, para compartir una semana de vacaciones junto a su familia antes de comenzar a entrenar el próximo lunes con la selección dirigida por Alejandro Sabella. (DPA)