México gana V Campeonato Mundial de Tapas y Valladolid XVII Concurso Nacional

El chef David Quevedo, del restaurante Viñedo San Miguel en la localidad de San Miguel de Allende, en el Estado de Guanajuato (México), ha ganado el V Campeonato Mundial de Tapas celebrado este miércoles en Valladolid con la participación de dieciséis cocineros procedentes de Europa, Asia y América.

En cuanto al XVII Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, con cuarenta y cuatro aspirantes de las diecisiete comunidades autónomas, ha concluido también este miércoles con la victoria del chef Alejandro San José, del restaurante Habanero Taquería, abierto hace dos meses en el centro histórico de Valladolid.

"No tengo palabras. Siento una gran satisfacción y orgullo. Quiero agradecer este premio a todo el equipo y a la Secretaría de Turismo de Guanajuato por su apoyo. Veníamos con mucha ilusión y nos llevamos este premio", ha manifestado Quevedo con la emoción del momento y la euforia de la nutrida delegación mejicana desplazada a Valladolid.

La mejor tapa mundial, denominada Chile Ceremonial y que fusiona tradición y vanguardia, es un chile pasilla relleno de guiso de conejo con verduras, envuelto en tortitas y acompañado de aguacate, crema y cilantro.

Es un homenaje a la cocina chichimeca, pobladores del norte y occidente de México, una tribu nómada, guerrera y con frecuentes encontranazos con los colonizadores españoles.

El segundo premio del Campeonato Mundial ha recaído en el español Emilio Martín, chef del restaurante Suite 22 en Valladolid, con la misma tapa ("Corchifrito") con el que en 2020 ganó el Concurso Nacional que le acreditó para representar a España en esta competición internacional.

Es un guiso de cochinillo adobado con tres vinos de uva albillo, tempranillo y sauvignon blanc, ha explicado a Efe este cocinero afincado en Valladolid pero nacido hace 35 años en Jaraíz de la Vera (Cáceres).

Hasta Ecuador, a las manos de Juan Pablo Holguín, ha viajado el tercer premio de este V Campeonato Mundial de Tapas evaluado por un jurado que han presidido los chef Elena Arzak (Restaurante Arzak/San Sebastián) y Jesús Sánchez ("Cenador de Amós"/Villaverde de Pontones -Cantabria-).

Holguín, del restaurante Tapatú en Quito (Ecuador), ha concursado en Valladolid con su Aya Huma o 'cabeza de diablo', "un personaje típico de mi país que al ser invocado bendecía las cosechas del mes de junio, principalmente papas y maíz", un guiso de rabo de toro que es el que se empleaba para ahuyentar a los malos espíritus, ha detallado a la Agencia Efe.

En cuanto al XVII Campeonato Nacional de Pinchos y Tapas, finalizado este miércoles después de tres jornadas de competición, el ganador ha sido Alejandro San José, tan solo dos meses después de abrir en el centro histórico de Valladolid Habanero Taquería, el laboratorio donde ha alumbrado su Salbut Criollo, la mejor tapa de España, una tortita inflada y rellena de cerdo asado con mayonesa de habanero y aguacate.

"Soy vallisoletano. Esto es la leche. En estos momentos siento mucha emoción", ha manifestado tras recoger el galardón nacional que ha dedicado a los hosteleros "por lo mucho que han sufrido estos años, especialmente durante la pandemia".

El segundo premio nacional ha sido para Ígor Martínez, del restaurante El Bandarra en Palma de Mallorca, campeón nacional en 2017 y ahora subcampeón con la tapa "Xuxo de porc amb anfós", que presentó ante el jurado en un envase de plástico similar a los que durante la pandemia se utilizaban para despachar la comida 'take away'(coger y llevar), única modalidad permitida durante los estados de alarma.

Su tapa es "un plato ancestral" en las Islas Baleares, un guiso de cerdo negro autóctono de Mallorca envuelto en una masa de xuxo con reducción de mero, junto a un puré de orejones de la zona de Porreres con un toque cítrico para compensar el efecto de la grasa.

El tercer galardón nacional ha correspondido a Mitxel Suárez, del asador Borda Berri, en Vitoria, por su "Txingurri", elaborado con productos de proximidad: tierra de remolacha con patata alavesa y secreto con habitas frescas.

Han recibidos premios especiales, como reconocimiento a sus respectivas trayectorias, el bodeguero de Camporredondo (Valladolid) Luis Sanz (Dehesa de los Canónigos) y Loli Rincón, del restaurante Manolo Mayo en Los Palacios y Villafranca (Sevilla), por su participación en doce de los diecisiete concursos nacionales celebrados, ocho de ellos como finalista.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha felicitado a los sesenta participantes en ambas modalidades por la pasión, ideas y creatividad desplegadas en las tapas, "esos trocitos de felicidad", y recordado que ni los meses más duros de pandemia pudieron doblegar en 2020 a este certamen nacional y mundial "Ciudad de Valladolid", debido a su pujanza y prestigio.

Elena Arzak, presidenta del jurado internacional junto a Jesús Sánchez, ha animado a todos a "sentirse orgullosos" de la tapa, "algo único y original de España", mientras que Sánchez, también presidente del concurso nacional, ha elogiado el "talento, inquietud y pasión por la cocina" depositados en cada una de las tapas participantes.