El legislador subrayó que además de enfermedades emergentes como el dengue hemorrágico, en México hay padecimientos como la obesidad y la diabetes que, “aunque no se transmiten por virus, tienen relación con nuestra manera de actuar y comportarnos” y significan problemas serios de salud pública.
¿Cuáles son esas enfermedades que podrían poner en riesgo la seguridad nacional?, se le preguntó.
“Mire, tenemos enfermedades emergentes, el dengue hemorrágico en los estados; las que tienen relación no sólo con atención médica sino con el esquema de salud, con la participación de los ciudadanos.
“Hay enfermedades que matan a ocho de cada 10 mexicanos que las padecen, son las crónico-degenerativas, la obesidad, la diabetes, que aunque no se transmiten por virus, tienen relación con nuestra manera de actuar y comportarnos”.
Enfatizó que se necesita fortalecer todo el sistema de vigilancia epidemiológica no solamente para el virus de influenza, el VIH-Sida, Virus del Nilo o el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave.
“Casi siempre estamos preocupados por la salud de la persona, pero este esquema tienen que ver con toda la operación sanitaria del sistema y con la influenza apenas se acaba de ver la punta de iceberg”.
Dijo que con el brote de influenza AH1N1 quedó evidenciado que el sistema epidemiológico deber ser fortalecido en las entidades federativas.
“Aunque es una rectoría de índole central, aquí la información viene de la periferia al centro; es decir, no puede haber información en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (Indre) si no la hay en los estados; se tienes que fortalecer esa presencia y para eso se necesita dinero y recursos humanos”.
“Me da gusta que el Conacyt también haya incorporado un grupo de trabajo para estudiar no sólo el tema de la influenza, sino otro tipo de enfermedades que pueden poner en peligro la seguridad nacional”.
Ramírez Barba señaló que ha quedado a la vista de ciudadanos y gobierno que la prevención y la promoción de la salud son temas clave en el futuro del país.
Aseguró que en la aprobación del presupuesto 2009 fue prioritario fortalecer a Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), a fin de vigorizar la producción de vacunas, así como mejorar el Indre.
“Propusimos en aquel entonces cerca de mil millones de pesos para más dependencias y logramos colocar 500 millones: 250 para vacuna y 250 para el Indre, porque desde el año pasado lo que veíamos como hipótesis fue una realidad, refirió.
“Los 250 millones de pesos que aprobamos de manera preventiva para que se fortaleciera la creación de vacunas no fue un gasto inútil”.