El incidente, que tuvo lugar el pasado miércoles, desató hoy la reacción del Gobierno francés, que ha criticado en la prensa que la aerolínea optara por aterrizar en Siria, país en el que se desarrolla un conflicto armado y enfrentado diplomáticamente a Francia, que apoya a los insurgentes.
El miércoles, Air France y el comandante del vuelo del AF562 decidieron desviar el aparato de su trayectoria hacia Amán debido a "la rápida degradación de la seguridad en Beirut", ciudad víctima de disturbios, informó la aerolínea en un comunicado.
Como las rutas aéreas habituales entre Beirut y Amán no se encontraban disponibles, el Airbus A330 que volaba con 174 pasajeros y 11 miembros de la tripulación a bordo y que había despegado del aeropuerto Charles de Gaulle de París a las 14.49 GMT, tuvo que tomar tierra en Damasco.
La aerolínea no volaba a la capital siria desde el pasado marzo, tras un año de conflicto armado en ese país que ha afectado a las relaciones diplomáticas entre Siria y Francia, país este último que pide activamente que Bashar al-Assad abandone el poder.
En ese sentido, el ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, ha calificando hoy de "gran tontería" la decisión de Air France de mandar al avión aterrizar en Damasco, teniendo en cuenta que entre los pasajeros se encontraba el embajador de Francia ante Libia, Patrice Paoli, y personas hostiles al presidente sirio, según publica la edición digital del diario "Le Parisien".
"Imagine por un instante que las autoridades sirias hubieran registrado el avión y verificado las identidades. Fue una tontería enorme", declaró el ministro a su regreso de una visita a Turquía, Líbano y Jordania para tratar, precisamente, el conflicto en Siria. Según ese diario, Fabius pedirá explicaciones a esa aerolínea, participada por el Estado, sobre el "desarrollo de los acontecimientos", precisa.
"Le Parisien" recuerda que el jueves se produjeron incidentes en los alrededores del aeropuerto de Beirut pero que otras compañías aterrizaron sin problemas durante toda la jornada.
Además, el comandante del aparato de Air France, en la escala de 2 horas y 20 minutos, preguntó a los pasajeros por su "disponibilidad en efectivo" para "los pagos de carburante" que debían efectuarse "solo en dinero líquido" y no con tarjeta.
Según la compañía, finalmente Air France se pudo hacer cargo del pago sin necesitar que los pasajeros avanzaran "la mínima suma", aunque no detalló de qué manera se solucionó el problema.
No obstante, según declaraciones a la emisora "France Info" de uno de los pasajeros, que no quiso identificarse, la tripulación recolectó 17,000 euros (unos 21,000 dólares) de los viajeros.
Tras el incidente, el avión regresó finalmente en París a las 22.21 del miércoles, tras haber efectuado una segunda escala en Chipre.
Air France se hizo cargo de los gastos de pernoctación de los pasajeros, que volaron al día siguiente y con "toda la seguridad" hacia Beirut, donde llegaron a las 14.38 GMT del jueves, señaló la aerolínea.
"La compañía comprende perfectamente el descontento de los pasajeros pero recuerda que, en ese contexto excepcional, tenía como único objetivo garantizar la seguridad de sus pasajeros", en convergencia con el Código de Transporte, agregó Air France.