"Es una investigación que se encuentra en proceso. No tenemos resultados puntuales que podamos advertir" de momento, dijo en una rueda de prensa la secretaria ejecutiva de Inmujeres, Liliana Rojero.
Este jueves el diario Milenio explicaba que los casos detectados tienen origen en comunidades indígenas de los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Campeche, todos ubicados en el sur-sudeste de México, una de las regiones más pobres e indígenas de México.
El destino de los menores, según el periódico, es Ciudad de México.
La información se refiere al caso de una familia adinerada que habría pagado unos 11 mil pesos (cerca de 710 dólares) para hacerse con los servicios como sirvienta de una niña indígena de Oaxaca que habría sido trasladada a una casa de la capital del país.
Aunque están convencidos de que hay más casos porque "es una práctica común", dijo a Milenio Pablo Navarrete, coordinador de Asuntos Jurídicos de Inmujeres.
"Para nosotros es muy relevante el tema y lo estamos investigando a fondo. Pronto estaremos dando información más precisa al respecto", manifestó Rojero al respecto.
"Lamentablemente, las mujeres indígenas que tienen necesidades económicas luego salen de las comunidades a las ciudades a hacer tareas domésticas donde tienen condiciones de no seguridad social o son maltratadas", agregó.
Los casos detectados hasta el momento han llegado a conocimiento del organismo a través de denuncias anónimas telefónicas o realizadas en módulos de Inmujeres.
Rojero prometió que pronto se darán a conocer cifras contundentes sobre este fenómeno, que podría estar asociado a la trata de personas y que "es una práctica que se oculta" en distintas zonas de México.
Aparentemente las niñas y jóvenes sometidas a estos tratos trabajarían jornadas muy largas equiparables a regímenes de esclavitud y carecerían de coberturas laborales mínimas, entre otras la afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).