Israel "debe poner fin a los ataques ilegales", pide la organización, que critica también los ataques de milicianos palestinos contra Israel.
En muchos casos el Ejército israelí ataca incluso sin que haya un objetivo militar legítimo o poniendo en peligro un número desproporcionado de vidas civiles, señala la organización, que pone como ejemplos un ataque contra un café cerca de Jan Yunis, en el que murieron nueve personas el 11 de julio. Además, HRW condenó un ataque contra dos edificios de viviendas y un automóvil.
El Ejército israelí asegura hacer todo lo posible para evitar la muerte de civiles, alegando que en muchos casos los miembros de Hamas utilizan sus viviendas como almacenes de armas o centrales de comando.
Para evitar víctimas civiles, el Ejército avisa de los ataques por teléfono o incluso lanza "disparos de advertencia" contra el objetivo. Además, cualquier ataque se estudia judicialmente, aseguró el portavoz militar israelí Arye Shalicar, que apuntó que los cuatro ataques criticados en el informe estaban justificado por el derecho internacional. (DPA)