Según asesores del Congreso citados por el diario, Boehner ha pedido excluir de las negociaciones a Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata de la Cámara baja, y limitar el número de voces a la suya y la del presidente.
La intención es que al reducir el número de participantes se alcance lo antes posible el difícil acuerdo entre republicanos y demócratas para evitar un aumento generalizado de impuestos y profundos recortes al gasto público en enero próximo, algo conocido como "precipicio fiscal".
El miércoles, Obama mantuvo contacto telefónico con Boehner para conseguir, según dijo ayer el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, "un paquete equilibrado que logre una reducción del déficit por cuatro billones de dólares" en diez años.
Obama ha reiterado públicamente desde que se aseguró un nuevo mandato en las elecciones del pasado 6 de noviembre que no permitirá que aumenten los impuestos a la clase media, por la insistencia republicana de que se prorroguen los recortes tributarios también a quienes ganan más de 250,000 dólares anuales.
A principios de 2013 expiran las rebajas impositivas aprobadas durante el mandato de George W. Bush, y Obama propone que continúen solo para los ingresos por debajo del cuarto de millón de dólares, mientras que los republicanos consideran que esa medida debe ser extensiva a todos.
La Casa Blanca insiste en que para reducir el déficit es necesario aumentar los ingresos fiscales, además de acompañarla con recortes presupuestarios para evitar que el déficit se siga acumulando y ponga en peligro la recuperación económica.
Además, los congresistas y Obama se enfrentan a la necesidad de aumentar de nuevo el techo de la deuda en 2013, que podría superar el límite actual antes de febrero próximo.