Una encuesta de la firma de opinión pública Gallup encontró que 84 por ciento de los estadunidenses reprueba el desempeño del legislativo, mientras que solo 13 por ciento le dio una calificación positiva, el mismo nivel existente en diciembre de 2010.
Se trata del primer sondeo actualizado desde que el Congreso y el presidente Barack Obama concretaron el acuerdo que autorizó un incremento temporal de la deuda estadunidense y evitó una declaratoria de insolvencia financiera.
Obama apareció el fin de semana con un nivel de aprobación popular de apenas 39 por ciento, el más bajo de su presidencia y muy inferior al de sus antecesores George W. Bush y William Clinton en sus primeros dos años y medio en la Casa Blanca.
El sondeo surge en momentos que Obama ha aprovechado sus apariciones en Minnesota y en el estado de Iowa para fustigar el partidarismo que existe en Washington y la inclinación de los legisladores de ambos partidos a anteponer sus intereses políticos a los nacionales.
“Es necesario reconocer que esto no es una crisis financiera, aunque se podría convertir en eso si no hacemos algo. Esta es una crisis política. Es manejable”, remató en el marco de su gira por el medio oeste industrial de Estados Unidos.
La popularidad del Congreso, que se encuentra en el receso de verano hasta la primera semana de septiembre, ha descendido en las últimas décadas y ha promediado apenas 34 por ciento de aprobación de los estadunidense.
El sondeo Gallup fue realizado del 11 al 14 de agosto entre 1,008 adultos, con un margen de error de más/menos 4 puntos porcentuales.