Las medidas apuntan a optimizar "los instrumentos para proteger los puestos de trabajo y promoverlos", entre ellos el plan ProEmplear para incentivar y proteger el empleo formal, y un programa para reactivar la actividad industrial mediante créditos para la renovación de ómnibus de corta distancia, detalló la mandataria en un acto en la Casa Rosada en Buenos Aires.
En el plan ProEmplear, el Estado se compromete a aportar 2,700 pesos (unos 330 dólares) del salario durante seis, nueve o 12 meses para la incorporación de nuevos empleados en las empresas. "Se trata de un programa para enfrentar la realidad del mercado de trabajo", señaló.
Fernández de Kirchner relanzó además el CEDIN (Certificado de Depósito de Inversión) para impulsar la actividad de bienes raíces, una de las más afectadas desde que se impusieron las restricciones en el mercado de cambios.
El gobierno autorizará ahora a los bancos a cobrar una comisión de hasta 1.5 por ciento del monto de la operación. "Todos quieren ganar plata, terminen con esa locura del socialismo", señaló la presidenta.
La mandataria subrayó que todavía continúan vigentes otros planes de promoción para distintos rubros de la economía, como el Fondo para el Desarrollo Argentino (Fondear) con créditos para el sector productivo, el ProCreAr (Programa Crédito Argentino) para la construcción y el ProCreAuto para la industria automotriz.
Fernández de Kirchner instó a "profundizar las medidas contracíclicas". "Creemos en el crecimiento con equidad y eso es lo que nos diferencia de otras organizaciones empresarias que añoran otros momentos económicos de la Argentina, como en los años 90, que nos llevó al borde de la desaparición", declaró. (DPA)