"El presidente de Cuba, Raúl Castro, solicitó a la Presidencia de la República el hospedaje en Granja do Torto y el pedido fue atendido", afirmó el comunicado, que recordó que "es costumbre en las relaciones diplomáticas en todo el mundo ofrecer hospedaje a los jefes de Estado en visita al país".
Castro llegó este miércoles a Brasilia, donde participó hoy en una reunión entre gobernantes de países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y el presidente de China, Xi Jinping, y se encuentra alojado en Granja do Torto, una de las residencias oficiales de la Presidencia.
Antes de la cumbre, el presidente de Cuba se reunió allí con su par de Venezuela, Nicolás Maduro.
La decisión de ceder a Castro la residencia oficial generó críticas de los partidos de oposición, que acusaron al gobierno de Dilma Rousseff de distinguir a Castro con privilegios que no han sido ofrecidos a los demás mandatarios que se dieron cita en Brasilia esta semana y que se hospedaron en hoteles.
"Es una distinción inexplicable e injustificable", afirmó el líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en la Cámara Baja, Antonio Imbassahy.
También el líder del Partido Popular Socialista (PPS), Ricardo Bueno, afirmó que los demás mandatarios buscaron hospedaje independiente y no necesitaron la ayuda del gobierno brasileño para alojarse en Brasilia.
Según Bueno, la decisión de ceder una residencia oficial a Castro supone el uso de bienes públicos para beneficiar a aliados ideológicos del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT): "Está en el ADN del PT aprovechar los bienes públicos para uso ideológico". (DPA)