Los problemas comenzaron con el abordaje por parte de Rusia en septiembre de un barco de la organización ecologista Greenpeace que navegaba bajo bandera holandesa en el Ártico. La tripulación fue detenida y acusada de piratería.
La semana pasada, un diplomático ruso fue detenido temporalmente en La Haya e interrogado bajo acusaciones de abuso de menores.
Y ahora, en la noche del martes dos hombres entraron en la vivienda del diplomático holandés en Moscú y lo golpearon. El ministro del Exterior, Frans Timmermans, comunicó en facebook que el hombre se está recuperando y que se convocará al ministerio al embajador ruso.
Un miembro no identificado de la policía de Moscú confirmó el ataque a la agencia Interfax y dijo que los dos hombres se habían hecho pasar por electricistas.