El incidente se registró cuando dos atacantes suicidas irrumpieron en la iglesia durante el servicio religioso dominical, uno de los cuales fue asesinado a tiros en la entrada. El otro terrorista suicida se inmoló afuera de la iglesia.
Según versiones preliminares, los terroristas portaban armas y al parecer querían tomar rehenes dentro de la iglesia, pero la policía evitó que esto sucediera.
Quetta ha sido testigo de un aumento en los ataques terroristas en los últimos meses, en donde varios agentes de policía han sido asesinados.
En tanto, el 18 de octubre, ocho policías murieron y otros 20 resultaron heridos después de que unos atacantes embistieron con su vehículo cargado de explosivos el camión en donde viajaban los agentes.