Ambos funcionarios intercambiaron planteamientos y establecieron compromisos para atender problemáticas específicas como el tráfico de armas, la seguridad en las fronteras y la migración. Esto a través del intercambio permanente de información sobre diversos programas binacionales para mejorar los resultados, de forma medible y periódica. Asimismo, se estimó la conveniencia de la creación de grupos binacionales de coordinación, para el seguimiento a las estrategias comunes de atención a las problemáticas mencionadas.
Durante la reunión se destacó la importancia de continuar aplicando efectivamente las leyes de población, para atender el fenómeno migratorio desde una perspectiva integral y de corresponsabilidad regional, con estricto y pleno apego al respeto y protección a los derechos humanos de todo migrante.
En este orden de ideas y en el ámbito de la soberanía de cada país, se acordó llevar a cabo las siguientes acciones de manera coordinada:
1.- Intercambiar información criminal focalizada, que ayude a ambos países a identificar, detener y procesar a traficantes y tratantes de personas.
2.- Explorar fórmulas que faciliten la prosperidad y el desarrollo en Centroamérica, Estados Unidos y México para generar una migración legal, ordenada, regular, transparente, con apego a derecho y con rendición de cuentas.
3.- Analizar nuevos programas para el desarrollo de oportunidades de trabajo en Centroamérica, así como de la migración laboral temporal.
4.- Explorar nuevas fórmulas y métodos con la participación de todos los sectores de la sociedad y, en particular, de la iniciativa privada, para atender las principales causas que generan la migración de muchos individuos y sus familias.
5.- Desde la complejidad del fenómeno migratorio, involucrar a organismos internacionales en el desarrollo de módulos de atención y acciones dirigidas a la migración con responsabilidad humanitaria.