Putin calificó de "inesperado" el acuerdo, resultado de las negociaciones celebradas hoy en la antigua capital imperial rusa entre los jefes de Gobierno de las once exrepúblicas soviéticas, según informan las agencias rusas.
El acuerdo para la creación de una zona de libre comercio en el marco de la CEI, que comenzó a negociarse hace diez años, fue firmado tras varias horas de tensas, pero constructivas negociaciones, apuntó.
Putin recordó que en 1994 los países de la CEI firmaron un acuerdo similar sobre libre comercio, pero "como varios de sus miembros no lo ratificaron, incluido Rusia, de hecho, no funcionaba".
En la primera mitad de este año los intercambios comerciales en la región postsoviética aumentaron en un 48 por ciento y rebasaron los 134,000 millones de dólares, indicó.
"Si hoy en día avanzamos a tales ritmos sin tener un acuerdo de libre comercio, imagínense qué ritmo de crecimiento alcanzará nuestro comercio si funcionara esa zona", apuntó.
Tras la salida de Georiga en 2008, la CEI está integrada actualmente por Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Azerbaiyán, Armenia, Moldavia y las cinco repúblicas centroasiáticas: Kazajistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Kirguizistán y Tayikistán.
Recientemente, Putin adelantó que se proponía crear una unión económica eurasiática como una forma de integración más profunda entre antiguas repúblicas soviéticas.
"Estamos creando un mercado colosal, con más de 165 millones de consumidores, una legislación unificada y libertad de circulación de capitales, de servicios y de fuerza de trabajo", destacó en un artículo publicado en el diario "Izvestia".
Putin recordó que "en su tiempo, a los europeos les llevó 40 años recorrer el camino desde la Comunidad Europea del Carbón y el Acero hasta la Unión Europea".
En todo caso, Putin aseguró que "no se trata en ningún caso de recrear la URSS", sino de crear organismos supranacionales para promover el desarrollo económico de la región.
Según los expertos, la CEI ha agotado su razón de ser y las repúblicas que integraban la URSS, con la excepción de las tres bálticas y Georgia, deben buscar otras vías de integración política y económica.
Por eso, Rusia, la mayor economía mundial que aún no forma parte de la OMC, ya creó en 2010 con Kazajistán y Bielorrusia una Unión Aduanera y un Espacio Económico Común, que comenzará a funcionar en enero de 2012.
Ucrania, que sí es miembro de la OMC, negocia actualmente la creación de una zona de libre comercio con la Unión Europea, pero Putin ha instado a Kiev a sumarse a la Unión Aduanera.
Putin ya ha advertido de que Rusia no entrará en la OMC si no recibe garantías por escrito de que podrá recurrir a medidas proteccionistas en casos concretos en los que la economía nacional resulte perjudicada.