Informaron que se busca la generación de una cultura de promoción de la salud, así como de prevención, atención médica oportuna, vigilancia epidemiológica y detección de enfermedades crónicas.
Señalaron que, con ello, las autoridades locales pasan de un esquema pasivo es decir, de esperar al enfermo en los Centros de Salud, a un modelo activo y prospectivo, al visitar las casas para atender directamente a las personas.
A este programa, expresaron, se le considera como una acción innovadora y funciona con un equipo itinerante de médicos y personal de salud municipal, quienes atenderán los nuevos escenarios de la salud pública que se viven en la ciudad.
El proyecto va dirigido a personas con discapacidad, niños, adolescentes, adultos mayores, población identificada con pobreza extrema, mujeres jefas de familia, embarazadas, en situación de calle y/o abandono, así como a la población indígena o inmigrantes.
Las autoridades municipales refirieron que “Médico de barrio” nace de la necesidad de lograr un equilibrio entre la promoción de la salud y la atención a las enfermedades que aquejan a la sociedad en general como hipertensión, obesidad y diabetes, entre otras.
Enfatizaron que este programa contempla acciones de protección de salud física, promueve la adopción de estilos de vida saludables como la actividad física regular y nutrición sana, así como una mayor interacción social, además del combate a productos dañinos como el tabaco y el alcohol.