Esta caída está precedida por el repunte de las ventas minoristas en julio, del 0.3 por ciento.
Las ventas por internet y por correo vivieron en agosto su peor mes desde diciembre de 2007, con una caída del 6.7 por ciento, que los expertos atribuyen a que los consumidores prefirieron seguir los Juegos Olímpicos por televisión antes que comprar en la red.
Las estadísticas del comercio minorista el mes pasado "son una prueba más de que los Juegos Olímpicos no proporcionaron el aumento esperado en el consumo", afirmó Samuel Tombs, economista británico de la consultora Capital Economics.
La cita olímpica benefició sin embargo a las ventas de artículos deportivos, que crecieron un 0.5 por ciento en agosto, mientras que las tiendas de alimentación experimentaron un aumento del 0.2 por ciento.
Pese al descenso de agosto, las ventas minoristas permanecen aún un 0.6 por ciento por encima de los niveles de los tres últimos meses, lo que podría contribuir a una ligera recuperación del PIB británico en el tercer trimestre del año.
La esperanza de una recuperación del consumo se desvaneció tras la advertencia de los economistas de que la inflación, que en agosto se situó en el 2.5 por ciento en el Reino Unido, descenderá más lentamente de lo esperado.