La multinacional Shell y el gigante brasileño de azúcar y etanol Cosan anunciaron la creación de Raízen, firma que integrará las operaciones en etanol y distribución de combustibles de las dos empresas en Brasil y que nace con un valor de mercado de cerca de 12,000 millones de dólares.
La nueva empresa, que comienza sus operaciones este semestre, nace con unos 40,000 empleados, una red de 4,500 puestos de distribución de combustibles, capacidad para producir 2,200 millones de litros anuales de etanol y ventas anuales por cerca de 50,000 millones de reales (unos 29,940 millones de dólares), anunciaron en una rueda de prensa los ejecutivos de las dos compañías.
La integración de las operaciones de ambas compañías había sido anunciada hace exactamente un año, pero el nombre de la empresa resultante, sus activos y su estructura sólo fueron presentados hoy.
A Raízen, que será la tercera distribuidora de combustibles de Brasil, Cosan, dueña de la red de gasolineras Esso, aportará su línea de negocio de azúcar y etanol.
Esto incluye el sector de generación de energía, la distribución y comercialización de combustibles, los activos de logística de etanol y el total de su participación societaria en una empresa de comercialización de ese biocombustible.
La anglo-holandesa Shell aportará sus activos de distribución y comercialización de combustibles en el país, lo que incluye su red de 2,700 gasolineras.
De las áreas de negocio de Cosan solo quedaron al margen de la operación la comercialización de lubricantes de la marca Mobil, una empresa de logística y la marca de azúcar Uniao.
Shell, actualmente el mayor productor privado de crudo en Brasil, no incluyó sus negocios de exploración y extracción de petróleo.
Cosan adquirió en 2008 los negocios de distribución y comercialización de combustibles y lubricantes en Brasil de la estadounidense Exxon Mobil (Esso).
El nombre de la nueva empresa fue inspirado en la unión de las palabras "raíz", por tener a la planta de caña de azúcar como su mayor materia prima, y "energía", el principal producto de Raízen, según explicó Vasco Dias, que presidía la Shell en Brasil y pasa a presidir la firma naciente.
Según Dias, el objetivo de la unión es doblar su capacidad de producción de etanol, hasta 5,000 millones de litros en 2015, y consolidar a este combustible como una nueva "commodity" internacional.
Para ello la compañía tendrá que aumentar su volumen de caña molida de los actuales 62 millones de toneladas a 100 millones de toneladas anuales en cinco años.
Otras metas para el 2015 son elevar la capacidad de generación de energía en las 24 plantas que operará la nueva empresa desde 900 hasta 1,300 megavatios, y la producción de azúcar refinada de cuatro millones hasta seis millones de toneladas anuales.
La Shell, que permanecerá como marca en las gasolineras y asumirá los actuales puestos de Esso, aprovechará su infraestructura mundial para distribuir etanol en diferentes países, principalmente asiáticos y europeos.
Según el presidente del consejo de administración de la nueva compañía, Rubens Ometto, Raízen nace sin problemas financieros debido a que la Shell hará un aporte de cerca de 1,600 millones de dólares para reducir la actual deuda de Cosan, que asciende a unos 2,500 millones de dólares.
Agregó que Raízen ya entró en contacto con agencias de clasificación de riesgo para preparar una emisión de bonos.