"Para nosotros es muy importante que los Juegos Olímpicos sean realizados en Brasil, que esta exposición llegue por primera vez al país y así miles de niños aprovechen también esta exposición que es de carácter educativo", señaló a Efe Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP)
La mayor patronal de Brasil, que acoge en sus instalaciones la exposición, espera a través de sus empresas asociadas "colaborar en todo lo que sea posible para hacer de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro todo un éxito para el país deportivo", subrayó Skaf.
La muestra reúne cerca de 300 piezas que forman parte de la historia olímpica moderna, como prendas de deportistas, antorchas, vídeos, fotos, mascotas, afiches, piezas publicitarias, juguetes conmemorativos y medallas, entre otros.
La exposición, inaugurada la noche del lunes por autoridades locales, incluido el ministro de Deportes, Aldo Rebelo, y deportivas, con el presidente del Comité Olímpico Brasileño (COB) Carlos Arthur Nuzman, al frente, se extenderá hasta el 30 de junio.
Nuzman destacó que Brasil aprovechó la remodelación del Museo del COI para traer la mayor cantidad de piezas posibles para la exposición, divida en ocho módulos y con entrada gratuita para el público.
Los pabellones fueron denominados "Juegos de la antigüedad", "El sueño de Coubertin", "Encendiendo la antorcha", "Ceremonias", "Deportes y medallas", "Mascotas", "Memorables" y "Equipo Brasil".
El discurso proferido en 1892 por el Barón Pierre de Coubertin, con la propuesta de celebración de los Juegos Olímpicos en la era moderna, y el uniforme del tenista suizo Roger Federer, medalla de oro en Pekín 2008, son algunas de las reliquias de la muestra.
En agosto la exposición será llevada al Museo Histórico Nacional, de Río de Janeiro.