Según informó hoy la agencia oficial de noticias ABR, ante el aluvión de turistas, la Policía de Argentina y Brasil resolvieron reforzar las medidas de seguridad en las carreteras de acceso a la ciudad y en el aeropuerto internacional Juscelino Kubitschek, con el fin de impedir el ingreso de hinchas violentos.
Autoridades de los dos países vienen trabajando en forma conjunta para evitar que "barrasbravas" argentinos, que poseen antecedentes de violencia en los estadios de futbol de su país, no entren a Brasil.
Antes del comienzo del Mundial, las autoridades argentinas suministraron a las brasileñas una lista con más de 2,000 nombres de aficionados que se encuentran en esa situación.
Desde el inicio del certamen, 39 "barras" fueron impedidos de ingresar a Brasil y dos fueron deportados al intentar entrar a los estadios. (DPA)