Jueza rechaza preacuerdo por lesiones cerebrales en la NFL

El preacuerdo entre la liga de fútbol americano (NFL) y 4,500 ex jugadores por las lesiones cerebrales sufridas durante su carrera fue rechazado hoy por una jueza al considerar que los 765 millones de dólares son insuficientes.

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Los ex jugadores acusaron a la NFL de esconder los peligros de las conmociones cerebrales, que años después han derivado en graves enfermedades mentales en muchos profesionales. En agosto se llegó a un acuerdo extrajudicial por el que la liga pagaría 765 millones de dólares, cantidad que la jueza Anita B. Brody ve insuficiente para hacer frente a los análisis médicos, el tratamiento y la compensación.

Brody cree que esa cifra no puede cubrir los potenciales costos de los 18,000 ex profesionales de más de 65 años que se incluyen en el acuerdo, pese a que la demanda fue interpuesta por 4,500.

"Estoy sobre todo preocupada por que todos los jugadores retirados de la NFL con un diagnóstico cualificado o sus familiares reciban su dinero", argumentó la jueza.

Los abogados argumentan que hay informes que señalan que la cantidad sí es suficiente.

"En ausencia de evidencias que lo apoyen, tengo dudas sobre lo justo, razonable y adecuado del acuerdo", justificó Brody.

Si la NFL y ex jugadores no demuestran que la cantidad es suficiente, podrían incrementarla o limitar quién es elegible para recibir la compensación.

Las lesiones de los ex jugadores provocadas por las conmociones cerebrales han puesto en el punto de mira la violencia del fútbol americano y cómo la NFL ocultó la realidad sobre la gravedad de las lesiones, pese a las crecientes evidencias médicas del peligro de los continuos golpes en la cabeza.

La neuropatóloga Ann McKee fue la primera en detectar en 2008 la enfermedad de la encefalopatía crónica traumática (CTE por sus siglas en inglés) en el cerebro de un ex jugador, Tom McHale, que murió por sobredosis a los 45 años.

Desde entonces, se ha detectado CTE en decenas de cerebros de ex jugadores fallecidos, muchos de los cuales presentaban antes del fallecimiento problemas cognitivos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó hace unos meses su preocupación por el tema y deseó que se reduzca la violencia de los impactos, aunque eso le reste emoción al espectáculo.

"Creo que aquellos que amamos este deporte vamos a tener que asumir que probablemente cambiará gradualmente para tratar de reducir una parte de la violencia. En algunos casos lo hará un poco menos emocionante, pero será mucho mejor para los jugadores", dijo Obama.

"Los que somos aficionados no tendremos que examinar tanto nuestra conciencia", agregó el presidente, que si tuviera un hijo, "tendría que pensar mucho antes de dejarle jugar".