"Lo que el mundo estaba esperando ha llegado. Mayweather vs. Pacquiao el 2 de mayo de 2015 es un hecho", escribió Mayweather en la red social Shots. Que fuera el estadounidense el que lo anunciara es parte del contrato.
"Prometí a los fans que lo haríamos y lo hicimos. Haremos historia el 2 de mayo", agregó Mayweather, poniendo fin a meses de rumores y de negociaciones que incluyeron conversaciones cara a cara entre ambos púgiles las últimas semanas.
Hasta Mohamed Alí pedía la pelea. "Felicidades a @FloydMayweather. Quizás después de que descanses podamos verte pelear con @MannyPacquiao!", afirmó Alí en mayo del año pasado, tras un triunfo del estadounidense, en la cuenta @MuhammadAli y con la firma #AliTweet, que quiere decir que el tweet fue del propio campeón, considerado como el mejor boxeador de todos los tiempos.
"Es la pelea adecuada para el boxeo", dijo Pacquiao en un comunicado. "Floyd Mayweather contra mí es la pelea que los fans estaban esperando desde hace años y que yo deseaba. Es un honor ser parte de este evento histórico".
El combate podría ser el más millonario de la historia y superar los 2,4 millones de compras en pay-per-view del duelo de 2007 entre Mayweather y Oscar De la Hoya.
También batirá seguramente los ingresos récord de 150 millones de dólares en pay-per-view de la pelea entre el estadounidense y el mexicano Saúl "Canelo" Álvarez en septiembre de 2013, así como la recaudación de 20 millones por entradas en el MGM de Las Vegas que consiguió ese misma combate.
Se espera que Mayweather gane más de 100 millones de dólares por la pelea ante Pacquiao, que aceptó el 40 por ciento y dejar el 60 para su rival.
En 2009 ya estuvo cerca un duelo que al final no se pudo concretar y que ahora por fin será realidad. Pacquiao, de 36 años, es campeón del mundo peso welter de la Organización Mundial de Boxeo con un récord de 57-5-2. Mayweather, de casi 38 años, aún está invicto en su carrera profesional con un balance de 47-0.
Hace seis años la pelea fracasó por asuntos como los análisis antidoping, por la mala relación entre los agentes de ambos púgiles y por el propio orgullo de los boxeadores, los más populares y de mayor tirón mediático del mundo.
Mayweather y Pacquiao mantuvieron una conversación "agradable y productiva" tras encontrarse por primera vez cara a cara en un partido de baloncesto en Miami el 27 de enero.
Tras un primer encuentro en el descanso del encuentro de la NBA, en el que se intercambiaron los números de teléfono, ambos mantuvieron una reunión de hora y media en la suite del hotel de Pacquiao que sirvió para destrabar varios asuntos.
Uno de los principales obstáculos ahora fue el acuerdo entre las cadenas de televisión que representan a ambos boxeadores, pero Showtime (que tiene contrato en exclusiva con Mayweather) y HBO (que lo tiene con Pacquiao) acordaron repartirse los ingresos del "pay per view". Aún no se fijó el precio para ver el combate por televisión, pero se espera que supere ampliamente los 100 dólares.
Mayweather será el favorito en un pelea que puede ser la más difícil que haya tenido en los últimos tiempos el púgil de 38 años (los cumple la próxima semana). El filipino siempre fue visto como el único capaz de derrotarlo. Haberse retirado sin pelear contra Pacquiao habría hecho que muchos pusieran un asterisco al escribir sobre su legado.
Aunque desde 2009 ambos han perdido parte de sus habilidades y pueden no encontrarse en la cima de su carrera, Mayweather sigue siendo el mejor púgil en defensa, y Pacquiao demostró en su última pelea, ante Chris Algieri, que tiene una tremenda rapidez en su pegada.
Su último triunfo, tras las derrotas ante Juan Manuel Márquez en 2012 y ante Timothy Bradley, convenció al filipino de que debía buscar definitivamente la pelea con Mayweather.
"Soy el mejor de la historia y esta pelea será otra oportunidad de mostrar mi talento y de hacer lo que mejor hago: ganar", dijo Mayweather en su anuncio. "Manny va a tratar de hacer aquello en lo que los 47 anteriores fracasaron. Él será el número 48", añadió dando inicio a los ataques entre ambos que se prolongarán hasta el día del combate.
"Será el mayor combate de la historia", dijo a los medios estadounidenses Bob Arum, promotor de Pacquiao.