En una triple alianza entre gobierno, empresa y universidad, se firmó el convenio de colaboración entre el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), la empresa Sorben y el Tecnológico de Monterrey, Campus Central de Veracruz, con el objetivo principal de realizar programas de investigación en base a la cadena productiva, económica y social de la creación de biocombustible a través de productos vegetales y animales en el Estado de Veracruz.
Se trata de un proyecto, que tiene como base en el Campus Central Veracruz del Tecnológico de Monterrey, y en el que se analizará la viabilidad de producir en el Estado la energía del futuro que representan los biocombustibles, de manera que se pueda perfilar una alternativa de desarrollo para la región y sus productores, comentó luego de la firma, el Ing. Javier de la Fuente Flores, Director del Centro de Desarrollo Empresarial del campus.
“La intención es poder generar empresas basadas en el conocimiento. Actualmente en México, la competitividad, entre comillas, está en la mano de obra barata, entonces lo que tenemos que buscar es pasar de esa competitividad basada en mano de obra barata, a empresas basadas en el conocimiento” subrayó.
Pruebas de factibilidad
A raíz de esta firma, que vincula a tres instituciones que se complementan: el Tecnológico de Monterrey, quién analizará y promoverá la extracción del aceite, así como la producción de productos y subproductos derivados de la planta.
El INIFAP, cuyos investigadores buscarán los mejores métodos de desarrollo de las cadenas productivas y Sorben, que con el apoyo de su planta patentada productora de Biodiesel, realizará las pruebas de factibilidad de producción, se podrá empezar de lleno con el estudio de factibilidad de producción de biodiesel en el Estado.
La materia prima con la que inició a trabajar este proyecto, es la planta Jatropha Curcas, de la cual se tienen alrededor de una y media hectáreas con mil 500 plantas actualmente sembradas en las instalaciones del campus en diferentes ambientes de crecimiento para analizar la mejor forma para su siembra en Veracruz.
“El objetivo de lo que se planta aquí no es tanto comercializar aceite, sino observar si la región es propicia para la producción de la planta, por lo que nuestra parcela demostrativa, está dividida por partes: en una le metimos fertilizantes, en otra le dejamos que creciera la maleza, en otra la podamos, en otra le metimos riego, entonces estamos viendo el comportamiento de cada situación, la finalidad es ver cuál es la mejor práctica” puntualizó de la Fuente.
Si los resultado son positivos y la generación del biocombustible es rentable, el proyecto se promoverá entre productores potenciales de la planta, así como con inversionistas para la extracción y producción del biocombustible para su comercialización.
“Lo que tenemos que hacer es que los cultivos que estamos trabajando sean negocios fructíferos, generar empresas exitosas y que el campo sea un negocio rentable, atractivo para los empresarios, esa es la idea de juntarnos entre los partes y hacer de la agricultura un negocio”, señaló el Dr. Vicente Vega Murillo, Director del INIFAP.
Por su parte, el Ing. Guillermo Colunga, de Sorben, empresa que se diera a conocer luego de su participación en la segunda edición de Iniciativa México y por el cual surgió la estrecha relación con el Tecnológico de Monterrey, habló de cómo será la colaboración de Sorben en este proyecto productivo.
“Nosotros traeremos tecnología mexicana para instalarla aquí en el Campus para la generación de biocombustibles, en este caso el biodisel, utilizando varias materias primas, ocupándolo como investigación y lograr un grado más académico en la educación de los estudiantes”, detalló.