Herrndorf empezó a tener reconocimiento cuando ya se le había diagnosticado un tumor maligno en el cerebro.
Primero, en 2010, logró el éxito comercial con Goodbye Berlín -Tschick en el original-, y luego, en 2012, le fue concedido el Premio de la Feria de Leipzig por Sand (Arena), un thriller ambientado en un oasis en medio del desierto.
Ya en ese momento, Herrndorf no pudo recoger el galardón debido a su enfermedad, de la que fue operado varias veces.