Especialistas y funcionarios vinculados con los mayas coinciden en que ese desacato del Legislativo local es un claro desinterés por los mayas, cuyo rezago es elocuente ante temas como el acceso a servicios básicos en su lengua o la definición de programas en los que ellos describan su propio desarrollo.
El investigador maya Fredy Poot Sosa advierte que la carencia de una norma a favor de los mayas lleva a que las autoridades sólo les proporcionen recursos mínimos "a nivel de limosna" para dar cumplimiento a disposiciones legales, pero no hay normas que las obliguen a impulsar el desarrollo social y económico de la etnia.
Recordó que desde abril de 2007 entró en vigor la citada ley federal y las entidades tenían un año para adecuar su marco normativo; sin embargo, las legislaturas LVIII y LIX concentraron el tema en el discurso sin hacerlo una realidad en la práctica.
La creación de una ley indígena estaba a cargo de la LVIII Legislatura local dominada por mayoría priista, pero cuya comisión especial de asuntos étnicos fue presidida por un panista, sin que se concretara la aprobación de una norma.
Sin embargo la actual legislatura, a tres meses de entrar en funciones tampoco ha revisado el tema, aunque la mayoría priista ya anunció la creación de una comisión permanente de asuntos étnicos y su posible análisis este segundo periodo ordinario de sesiones del primer año constitucional de trabajo.
En opinión de Poot Sosa, el primer impacto respecto a la norma inexistente es la carencia de leyes para que los municipios y el estado se vean obligados a diseñar políticas públicas y programas que permitan mejorar las condiciones de vida de la población maya.
"Lo que veo es que las autoridades ven a la población maya como parte de su propiedad y no como parte de la sociedad con sus propias necesidades; son como un anexo social, por ello es que aun vemos que sufren de una grave discriminación y explotación", señaló.
Un segundo problema corresponde al empleo de la lengua y a un acceso óptimo a los servicios básicos en esa misma lengua, por ejemplo en los hospitales, pues muchos de los malos diagnósticos se deben a la falta de entendimiento entre el paciente y el doctor.
"Si para quienes hablamos el mismo idioma es difícil comunicarse, imagínense para los que tienen idiomas diferentes, muchas veces la sintomatología para quien sufre y para quien receta es muy diferente", anotó.
Eso, abundó, no es diferente en áreas como la judicial, donde faltan traductores e intérpretes, pues muchos mayas están en la cárcel debido sólo a tecnicismos; lo mismo en educación, en la mayoría de los casos los maestros bilingües no hablan maya, cuando debe ser obligatorio desde su preparación.
Para la delegada de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Diana Canto, la carencia de reglamentación impacta en el tema jurídico al "no contar con intérpretes o traductores públicos que acompañen a los mayas en sus procesos penales y puedan tener un trato digno".
Otra cuestión es la educación bilingüe, ya que la mayor parte de los niños indígenas tiene su primer contacto con el español al momento de entrar a la escuela, y es necesario que se les haga comprender que su cultura no es la única, planteó.
"Mi apreciación es que se da mayor interés a los temas políticos que al de los mayas y las cuestiones indígenas, pareciera ser que para los legisladores no es algo que les interese mucho, por eso es que no se toma la importancia y el interés de hacer las cosas pronto", lamentó.
Canto Moreno consideró que eso se puede deber a que "el maya es un pueblo tranquilo, que ha estado toda su vida adaptándose a las circunstancias que hay en el momento, por eso es una cultura que ha logrado sobrevivir y no da problemas".
Lo que veo, expuso, es un retroceso en la cuestión indígena en el estado, pues de ser un pueblo maya visible que está vivo, "totalmente ahorita se ve como está para abajo, es decir, los servicios públicos y espacios en su propia lengua han desaparecido".
Sin embargo, recalcó, el pueblo maya es muy trabajador, ha logrado sobrevivir pese a estar inmerso en la globalización, por esa razón "tenemos que crear los mecanismos para preservarlo".
Es indispensable preservar su lengua y cultura, pues los mayas "son nuestra mayor fuerza como estado, como país y para muestra de su importancia es que hay naciones que hoy buscan hasta por debajo de las piedras a sus pueblos, su identidad, y nosotros la tenemos presente, la tenemos viva", manifestó.
Por Juan Matú Chalé