La presencia de Manning no sólo generó un gran entusiasmo entre los seguidores de los Broncos sino que también evidenció que la recuperación de la lesión y operación de cuello, que estuvo a punto de acabar con su carrera profesional, avanza por el buen camino.
Manning, de 36 años, volvió a la cancha por primera vez desde enero del 2011 y se encuentra a 57 días de volver a la gran competición de la NFL, donde consiguió cuatro veces el premio de Jugador Más Valioso (MVP) y el Super Bowl con los Colts.
La grave lesión que sufrió en el cuello, que le obligó a pasar varias veces por el quirófano, no hizo posible su continuidad con los Colts, con quienes jugó 13 temporadas, desde que llegó a la NFL.
Pero los Broncos, que no quedaron conformes con el experimento del mariscal de campo Tim Tebow, al que traspasaron a los Jets de Nueva York, a pesar de haber disputado el título de la Conferencia Americana (AFC), confían en Manning y todos están ansiosos por su debut en la pretemporada cuando se midan con los Bears de Chicago.
El debut de Manning con los Broncos ya está señalado como una de las participaciones más esperadas dentro del deporte profesional de Estados Unidos y especialmente de la NFL.
Los Broncos no tienen planeado mantener a Manning fuera de la pretemporada, a pesar de sus cuatro operaciones de cuello a las que tuvo que someterse y que le obligaron a perderse la temporada del 2011.
Sin embargo, el entrenador en jefe de los Broncos, John Fox, que empieza su undécimo año en la NFL, recordó que su filosofía era la de mantener al mariscal titular del equipo en los partidos de pretemporada y no iba a ser una excepción con Manning.
Manning se mostró entusiasmado con volver a la acción y sobre todo por demostrar en el campo que su recuperación es completa y para seguir agrandando su leyenda dentro de la NFL.
Mientras que en el campo de los Colts el gran centro de atención ha sido la llegada del novato Luck, elegido con el número uno en el pasado sorteo universitario de la NFL, que tiene como misión y responsabilidad la de cubrir con garantía la vacante dejada por Manning, todo un héroe y símbolo para los aficionados locales.
Luck, de 22 años, es consciente que llega para ser la nueva imagen del equipo y en las primeras prácticas ha impresionado por la calidad de sus pases y el saber estar ante los medios de comunicación, sin que la presión mediática le asuste.
El entrenador en jefe de los Colts, Chuck Pagano, se mostró muy satisfecho con lo que le vio hacer a Luck y dijo que lo más importante es que no cometió errores "mentales", algo fundamental para un novato.
Los nuevos compañeros de Luck también han pasado página a la histórica era bajo el liderazgo que ejerció Manning y ahora están ilusionados de comenzar la nueva con el novato número uno de la NFL.
Luck se unirá a la lista de jóvenes mariscales de campo que están en la NFL como son Cam Newton y Andy Dalton, que debutaron la pasada temporada y destacaron desde el comienzo, aunque no pudieron trabajar en los entrenamientos por el conflicto laboral que obligó a los cierres de campo de los equipos, algo que sí ha hecho Luck y que le favorecerá de cara a la competición.